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Falta de olfato y gusto después del COVID-19: “No hay daño neurológico y los sentidos se recuperan”

noviembre 20, 2020

La pérdida parcial o total de gusto y olfato (anosmia o hiposnia) es el síntoma que puede perdurar con posterioridad al proceso de 14 días en el paciente de COVID-19. “Las neuronas no se mueren, el sentido se recupera”, aseguró el otorrinolaringólogo Joaquín Randón.

Por Elias García.-

Con el correr del tiempo en plena pandemia del COVID-19, la comunidad científica avanza hacia la identificación de síntomas y manifestaciones en el organismo de los pacientes que atraviesan la posterioridad de la enfermedad; y en este sentido, comienzan a desarrollarse los primeros tratamientos para abordar un síntoma que puede prolongarse durante meses: la pérdida del olfato y el gusto (anosmia o hiposmia).

El doctor Joaquín Randón (Matricula Provincial N° 3138), especialista en otorrinolaringología, precisó que la recuperación de los sentidos nombrados se da “en un 80% aproximadamente dentro del periodo de los 14 días de enfermedad”.

No obstante, existen casos que superan esas dos semanas y ya cuentan con algún tipo de tratamiento. “La pérdida de olfato genera alerta inmediata. Es uno de los sentidos más primitivos, lo tenemos todos los mamíferos y además nos trae recuerdos o nos da alarmas. Es molesto y genera una consulta del paciente. Lo primero que pedimos es paciencia porque la anosmia o hispomia no eran tan conocida o consultada previamente a la pandemia, aunque ya estaba presente en patologías degenerativas del sistema nervioso y obstructivas como la rinosinusitis crónica o la poliposis nasal”, comentó el profesional a Tiempo Fueguino.

“Es muy importante comunicar tranquilidad y que se realice la consulta. Hay solo un 3% que puede quedar con una secuela permanente con respecto a la pérdida de olfato. En general hay consultas por la sumatoria de olfato y gusto, sensaciones de que la comida es áspera y genera ese rechazo”, señaló Randón.

“No hay nada que sea primero que lo otro. Si bien el COVID es una patología muy nueva, el coronavirus ya era un virus conocido, este tipo no tanto. Hay muchas cosas que todavía se desconocen, la sociedad científica está pendiente y va estudiando. Hay estudios que dicen en Oriente que sólo el 30% que padecen perdidas de olfato y hay estudios en Francia que hablan justamente del 80%, para tener una idea de la variabilidad que hay”, relativizó el médico.

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“Se está viendo que en esta irritación de las terminales nerviosas y el tejido de sostén que produce reglas generales, se está empezando a ver un fenómeno de pacientes con vértigos que ya estaban diagnosticados y se están exacerbando los síntomas pos COVID. Son de difícil tratamiento pero con resolución positiva. Es algo muy nuevo, es una investigación en curso”, observó.

La pérdida de olfato “se genera por la inflamación de células de sostén del sentido del olfato y no de las células nerviosas que perciben el olfato; es por eso que este sentido se recupera. No hay daño neurológico. La inflamación de ese tejido de sostén impide que la información para el sentido de la olfación llegue. Las neuronas no se mueren, el sentido se recupera, pero nunca se sabe en qué momento”-

En el último tiempo de la pandemia las consultas “aumentaron considerablemente”, y sobre todo en la población menor de 40 años “es el único síntoma que perdura en el tiempo por más de 15 días”, preocupación que deriva en la “consulta permanente”.

Tratamientos

Si bien la investigación es permanente en relación a las secuelas que puede dejar el COVID-19, en la actualidad aparecen “dos tipos de tratamiento” ante la pérdida de olfato y gusto.

“Frente a la inflamación de la célula de sostén se pueden usar antiinflamatorios nasales, tipo spray nasal, a base de corticoide y son muy seguros; y también corticoides vía sistémica siempre y cuando el paciente no tenga contraindicaciones”, describió.

“También existen medicamentos vía oral como un ácido antioxidante neuroprotector que, mientras esta inflamación está presente, nos ayuda a que esas terminales nerviosas que reciben el olfato no sufran un daño permanente por más que dijimos que la mayoría recupera”, explicó el doctor Randón, quien definió esta última alternativa como “un tratamiento largo con buenos resultados”.

Por otro lado “se recomienda en algunos casos el uso del spray nasal que promueve el tránsito ágil de la mucosa nasal”, lo que permite que “el virus perdure menos tiempo y tenga menos posibilidades de ingresar al sistema”.

De todos modos el profesional especialista aclaró que su uso “no quiere decir que si lo usas no te va a pasar nada, son cosas nuevas que van apareciendo, que está bueno que se conozcan y que se sepa que pueden tener efectos positivos”.

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La consulta médica es recomendable

“Siempre que haya alguna patología es recomendable una consulta médica. El Comité Operativo de Emergencia (COE) está siguiendo a los pacientes y se están generando nuevos espacios de consulta con todo esto que implica el síndrome pos COVID”, reflexionó.

“Hay cuestiones cardiológicas, respiratorias, y sí o sí deben ser consultadas. Al ser todo tan nuevo tampoco se conoce si son secuelas transitorias o permanentes. La negación a la consulta inclusive tiene que ver con el miedo de llegar a una consulta y escuchar una noticia que no se quiere escuchar, o pensar que va a pasar solo”, enumeró.

“Es algo muy nuevo y todos nos estamos actualizando, hace unos meses atrás sólo decíamos que había que esperar y en estos momentos ya tenemos tratamientos de rehabilitación para la olfación con diferentes sistemas para estimular esas terminales nerviosas. Hoy hay bastantes alternativas”, sostuvo el otorrinolaringólogo.

Una dinámica “para siempre”

Por último Randón definió como “bastante movilizante la vida que llevamos los profesionales”. “Tenemos bombardeos de información todo el tiempo de la sociedad científica a la que pertenecemos y lo que más nos conmueve es ver a nuestros compañeros de trabajo. La persona que te encontrabas cuando abrías la puerta y ya no está más. Por eso mi reconocimiento a todos los colegas y profesionales de salud, es bastante duro lo que se está viendo”, reconoció el médico.

“Uno puede estudiar para ejercer un trabajo pero no creo que haya una profesión que te prepare para vivir situaciones como esta con tantas cuestiones imprevistas todo el tiempo. Eso nos saca de todo. Es un día a día, aparecen protocolos nuevos, cuidados, recomendaciones, lo cierto es que a medida que va pasando el tiempo hay cosas que se van instalando, que van a abarcar una nueva forma de trabajo, más los que trabajamos en vías aéreas, y una dinámica totalmente diferente que va a quedar para siempre. Es importante que eso sepa”, concluyó.

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